1.- Antes que nada soy un niño. Tengo autismo, no soy autista.
El autismo es sólo una característica del total que define una persona.
El autismo no define a la persona.
Una persona con autismo tiene pensamientos, sentimientos y muchos
talentos.
(PINE se vistió de azul para el 2 de abril)
2.- En el autismo las sensaciones perceptuales están desbalanceadas;
los sonidos, las imágenes, los sabores y sensaciones de todos los
días que uno raramente no percibe, pueden ser dolorosas o molestas
para un niño con autismo. Lugares que podemos ver como inofensivos
pueden resultar incómodos: Una simple visita al supermercado puede
ser un infierno debido a la gran cantidad de ruidos, olores, luces y
objetos en movimiento.
3.-Es importante distinguir entre NO QUERER (donde tu hijo tiene la
elección de hacer o no) a NO PODER (no tiene las facultades para
lograrlo)
Un niño con autismo te entiende y puede escuchar una instrucción.
Habla claro y directo a él, no del otro lado de la habitación. Es
importante decir una instrucción y que va a hacer después.
4.- Debido a que las personas con autismo interpretan el lenguaje
literalmente, evita el uso de frases que pueden tener doble
sentido. “vas hecho la raya” no va a significar que vas rápido, tendría
más sentido en alguna oración que tenga que ver con geometría.
5.- Se paciente con el vocabulario limitado de tu hijo. Puede ser que
tenga hambre, esté frustrado o asustado y no encuentre palabras para
decírtelo.
Pon atención en el lenguaje corporal ya que puedes deducir cuando
algo está mal.
También puede ser que te sorprenda utilizando frases “domingueras”
que seguramente salieron literalmente de un libro, de la televisión o de
una conversación. A esto se le llama “ecolalia” y no necesariamente
están utilizadas en el contexto adecuado, solamente fueron dichas para
poder contestar algo.
6.- Debido a las complicaciones que tu hijo puede llegar a tener con el
lenguaje, se guia mucho con la vista:
1) Enséñale como hacer las cosas (más de una vez, las repeticiones
son muy útiles) en lugar de decirle.
2) Tener un horario en dibujos de lo que pasa cada día es muy útil,
alivia el stress al recordar las cosas.
Tener un horario siempre le va a ser útil, conforme avance tu hijo en su
educación este se puede convertir en un horario con palabras en lugar
de con dibujos.
7.- Siempre enfocate en lo que tu hijo puede hacer y construye a partir
de eso. Es muy dificil aprender en un ambiente donde no lo creen
capaz.
8.- Ayuda a tu hijo en los momentos que requiera interacciones
sociales. Muchas veces pareciera que no quiere jugar y puede ser que
no sepa como comenzar a interactuar.
Los juegos estructurados que tienen un principio y un final son mucho
más fáciles de jugar.
En general enseña a tu hijo a reconocer las expresiones faciales,
emociones y movimientos corporales de los demás, así como cómo
reaccionar a ellos.
9.- Intenta identificar que provoca los momentos de crisis de tu hijo.
Toma nota de los momentos en los que entra en crisis, personas,
sonidos, comida, olores, etc. Eventualmente se podrá ver un patrón.
También se tiene que tomar en cuenta que puede existir el caso que
un comportamiento sea causado por una causa medica como alergias,
problemas gastrointestinales, problemas de sueño, etc.
10.- “Si eres familia, amame incondicionalmente” Evita pensamientos y
comentarios sobre que pasaría o como sería si no tuviera autismo. Tu
hijo no decidió tener autismo y sin tu ayuda tiene muy pocas chances
de salir adelante y poder tener una vida adulta independiente.
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Basado en el libro Ten Things Every Child with
Autism Wishes You Knew, De Ellen Notbohm












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